Tres estudiantes de último curso de instituto, aparentemente anónimos, deciden montar una fiesta salvaje en casa de uno de ellos, promocionándola en las redes sociales como la fiesta más loca de la temporada. Además, los chicos deciden grabarla para luego colgarla en la red. Enseguida se corre la voz y todo se hace un desmadre...
Lo mejor de lo mejor y ya pasaron 11 años de esa loca fiesta, falta la mía.